La generación Z es la más discreta de todas en las redes sociales. ¿Sabes por qué?

Esta franja de edad lidera el «social cooling», el miedo a sobreexponerse en internet. Las redes sociales recogen cantidades masivas de datos personales de los usuarios que permiten cuantificarlos y etiquetarlos según sus gustos, aficiones y comentarios. Datos como por ejemplo cuáles son sus contactos más asiduos, cuál es su música preferida, qué color político tiene, cuántas horas duerme o…